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| Autor: Ames Vera |
El 3 de febrero de 1989, durante el primer gobierno de Alan
García, fue asesinado a balazos el dirigente sindical minero Saúl Cantoral
Huamaní por un grupo paramilitar, durante el gobierno de Alan García, luego de
coordinar acciones de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros,
Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú.
Luego de pasada las once de la noche, se encontró el cadáver
de Saúl Cantoral en el Parque Zonal Huiracocha de San Juan de Lurigancho. Su
cuerpo tenía 6 impactos de bala, y se encontraba en posición de cúbito ventral,
con disparos en la espalda y en la nuca. A 12 metros de distancia yacía el
cadáver de Consuelo García, quien tenía el cráneo completamente destrozado y
con impactos de bala.
¿Quién fue Saúl Cantoral?
En 1987 fue elegido Secretario General de la Federación
Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú. Tras su
elección, la FNTMMSP tomó otro perfil y empezó a dinamizar a los sindicatos
bases. El 17 de julio de 1988, ante la negativa del gobierno y empresarios de
escuchar los reclamos de los mineros presentados en el Pliego Nacional Minero,
se inicia la Huelga General. La huelga concluyó el 16 de agosto de ese año y
más de 60 mil trabajadores se sumaron a ella, afectando así al 90% de la
producción minera.
La persecución política contra Saúl Cantoral.
Anteriormente, Saúl Cantoral había sido secuestrado el día 9
de agosto de 1988 en el Cercado de Lima, cerca del hostal en donde se alojaba
cada vez que venía a esta ciudad. Durante su secuestro fue conminado a levantar
la huelga minera y le inyectaron sustancias venenosas a fin de quebrantar su
voluntad y mermar su estado físico. No lo lograron debido a la fortaleza física
y mental de Cantoral, pero su salud se deterioró. Estos hechos fueron
atribuidos al Comando Rodrigo Franco.
Para levantar la huelga, el gobierno reconoció el Pliego
Nacional Minero y emitió un Decreto Supremo, sin embargo, tras ser ésta
levantada, se negó a cumplir lo dispuesto en actas. Por lo cual, los dirigentes
mineros convocaron a la XI Plenaria de la FNTMMSP en septiembre y acuerdan
reiniciar la huelga el 17 de octubre.
Tras el anuncio del reinicio de la huelga, se inició una
campaña en todos los medios de comunicación en donde se les acusaba de
subversivos, de senderistas infiltrados, etc. Esta segunda huelga fue mucho más
dura y durante el tiempo que duró, fueron apresados muchos mineros, se
militarizaron los campamentos y la represión policial se incrementó en todos
los centros mineros hasta que la huelga concluyó el 12 de diciembre.
La injusticia.
Su hija Brenda Cantoral refirió que en 29 años no han podido
alcanzar justicia.
"En el 2013 se abrió el proceso, pero se cayó dos
veces. La primera, porque los jueces se abstuvieron. Uno de ellos tenía
relación con un partido político, y la segunda vez por inasistencia de los
fiscales", lamentó.
Saúl Cantoral fue un dirigente valiente y honesto hasta el último momento de su vida. Fue un verdadero dirigente que mantuvo sólida su convicción hasta el final en defensa del pueblo trabajador. Su muerte no puede quedar en el olvido, así como tampoco las víctimas de Bagua, de Accomarca o el Frontón.
